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Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Aguaí, riquísimo en almíbar




Por José Antonio Radins*. Especial para Frontera Jesuita
El Aguaí se conoce con el nombre científico Chrysophyllum gonocarpum, y pertenece a la familia de las Sapotáceas. Su nombre común es aguaí dulce, pero en Brasil también se lo llama Aguaí de la sierra.
Es un árbol de 10-15 m. de altura, con algo de látex. La copa de este árbol es redondeada y denso follaje. El tronco es generalmente corto, de 40 a 70 cm. de diámetro, con una corteza casi lisa o se puede descamar levemente. Las hojas del aguaí son simples, alargadas que miden entre 8 y 15 cm., verde oscuras, alternas, lisas, con el nervio principal bien marcado en la parte inferior de la hoja y los márgenes son lisos o levemente ondulados.
Las flores del Aguaí son hermafroditas, de color verde amarillentas, reunidas en inflorescencias. La época de floración ocurre entre agosto y diciembre. Los frutos son bayas de color amarillo, lisos, de forma globosa, con un diámetro de 2 a 3 cm. aproximadamente, con pulpa jugosa y mucilaginosa, de sabor dulce tal como puede oírse en la canción “ANAHÍ, interpretado por Ramona Galarza. Sin embargo si no están bien maduros pueden ser cáusticos y causar heridas en la boca al consumirlos crudos.


Los frutos pueden consumirse crudos al natural (si están bien maduros) o bien en la preparación de almibares, dulces, jaleas y mermeladas. Las semillas son muy buscadas por artesanos debido a su valor ornamental en la confección de collares y pulseras, aspecto que se comparte con los pueblos guaraníes que la suelen ofrecer de esta manera en sus puestos de venta. El aguaí es, además, un hermoso árbol para fines ornamentales y excelente para la restauración de bosques en galería, de los cuales suele formar parte en forma natural.
Los frutos se observan mayormente entre los meses de octubre y diciembre, meses en los cuales son aprovechados por varias especies de aves y algunos mamíferos de la selva.
Se reproduce fácilmente por medio de semillas y su distribución abarca los países de Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. En la República Argentina, es nativo de las provincias de Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fé y Tucumán.
*Profesor de Biología ** Fotos: Archivo de José Radins


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